
Sin más. Si hay algo que resuma el espíritu de la temporada es que la moda anda desorientada, así que intentará unir mundos contrapuestos. Por ejemplo, será casual, cómoda y funcional sin olvidar ni perder refinamiento o elegancia. Pero si hay algo que realmente notaremos es que los acabados post-confección van ganando importancia y presencia, es decir, se siguen investigando procesos creativos de lo más inéditos. Aspectos desgastados, revestimientos agrietados, arrugados o rasgar lo metálico. En fin¡¡¡ técnicas que solo podremos ver directamente en el prenda. Los puntos fuertes serán;

Veremos juegos masculino vs femenino, es decir, utilizando tejidos muy masculinos pero en siluetas muy femeninas, como las chaquetas cortas con uno o dos botones. El juego es mezclar prendas holgadas con otras más estrechas en donde los beiges y marrones rivalizarán con la gama de grises o negros.

Las flores recubren vestidos bien en bordados, brocados y jacquards de apariencia antigua o opulencia medieval.

Y los estampados serán de aspectos envejecidos en flores y hojas, provocando casi confusión y convirtiéndose en algo abstracto en otras.

Tactos lanosos y cálidos en materias nobles, en dibujos escoceses, pata de gallo, príncipe de Gales en tamaños medios para conseguir un aspecto minimalista. Y es que cuanto más simple más moderno.

Veremos piezas clásicas con alguna variación en la silueta o decoradas con piezas de metal o joyería.

Se refuerza la unión entre lo casual o fácil de llevar y lo sofisticadamente elegante,( utilización de tejidos de costura). Dobladillos sin terminar con uso y abuso de lentejuelas. El moulage como punto de partida de patrón para prendas de seda, satén y tafetán. Que van acumulando y superponiendo técnicas. Se tiñen, estampan o bordan para después lavar y desgastar con el fin de conseguir un aspecto difuso.


El riesgo de mezclar artesanía, rica en técnicas de bordado con tejidos livianos e incluso telas contrastadas como la mezcla de piel y encaje o jerseys de angora con mucho pelo con un terciopelo suavemente arrugado y tornasolado.

Dudas tengo sobre la continuidad de detalles y estilo militar, pero que conste en acta.

Veurem jocs masculí vs femení, és a dir, utilitzant teixits molt masculins però en siluetes molt femenines, com les jaquetes curtes amb un o dos botons. El joc és barrejar peces amples amb altres més estretes on els beiges i marrons rivalizarán amb la gamma de grises o negres.

Les flors recobreixen vestits bé en brodats, brocats i jacquards d'aparença antiga o opulència medieval. I els estampats seran d'aspectes envellits en flors i fulles, provocant quasi confusió i convertint-se en algo casi abstracte.

Tactes llanosos i càlids en matèries nobles, en dibuixos escocesos, pata de gall, príncep de Gal·les en grandàries mitjanes per a aconseguir un aspecte minimalista. I és que com més simple més modern. Veurem peces clàssiques amb alguna variació en la silueta o decorades amb peces de metall o joieria. Es reforça la unió entre el casual o fàcil de portar i el sofisticadament elegant. ( utilització de teixits de costura ) Doblecs sense acabar amb ús i abús de lluentons. El moulage com a punt de partida de patró per a peces de seda, setí i tafetà. Que van acumulant i superposant tècniques. Es tenyeixen, estampen o broden per a després llavar i desgastar amb la finalitat d'aconseguir un aspecte difús.

El risc de barrejar artesania, rica en tècniques de brodat amb teixits lleugers i fins i tot teles contrastades com la barreja de pell i encaix o jerseis d'angora amb molt pèl amb un vellut suaument arrugat i tornasolat.

Dubtes tinc sobre la continuïtat de detalls i estil militar, però que conste en acta.